Nueva herramienta de decisión para la enfermedad
de Johnes. Por Maureen Hanson (Tuesday, February 11,
2003)
El enterarse que casi la mitad del hato salió
positivo al test de Johnes podría ser devastador
para cualquier productor de leche. Pero Harvey y Jackie
Menn están alegres porque lo descubrieron a tiempo.
Estos criadores de Jersey registrado de Norwak, Wisconsin,
sabían que algo andaba mal en su hato de 70 vacas.
"Nosotros construimos un establo libre en 1999
y en ese momento estaban pariendo muchas novillas y
estabamos tratando de agrandar el hato, pero también
estabamos descartando muchas vacas, " nos dice
Harvey. "Al mirar nuestro hato desde el punto de
vista de registros, deberíamos haber estado mejor"
Cuando el proyecto de un estudiante de biología
de la universidad de Viterbo en LaCrosse, Wis., reveló
la alta prevalencia de la enfermedad de Johnes (confirmado
por examen fecal en el verano del 2001), los Menns descubrieron
porque su hato no se estaba desempeñando de la
manera esperada. Esta familia tomo una acción
rápida, llamaron y pidieron ayuda a Mike Collins
de la Universidad de Wisconsin, quien es un investigador
especializado en Johnes.
Collins acababa de finalizar unos planes para evaluar
los méritos de un programa de decisión
de la enfermedad de Johnes que él había
desarrollado. En Enero del 2002, el hato de los Menns
y otros nueve hatos en Wisconsin ingresaron al programa.
Esto es lo que se ha aprendido hasta ahora de ese programa.
Probando un sistema nuevo
El protocolo de decisión de Collins es más
estratégico. Los resultados numéricos
de un examen de sangre rápido y barato proveen
la información necesaria para tomar decisiones
de descarte con mayor confianza.
Collins dice: "A través del tiempo hemos
aprendido mucho sobre las capacidades y las limitaciones
de las técnicas de diagnóstico que se
tienen disponibles hoy en día". "Este
sistema utiliza ese conocimiento para ayudarle al productor
de una manera más efectiva y más económica
a eliminar la enfermedad de Johnes"
El protocolo utiliza los resultados del test de sangre
de ELISA elaborado por Laboratorios IDEXX. Aunque el
test de ELISA casi nunca identifica como positivo a
un animal que no sea de verdad positivo, si deja de
detectar cerca de la mitad de los animales que si son
positivos. A través de investigaciones previas,
Collins determino que la posibilidad del test de detectar
la enfermedad de Johnes se incrementa a medida que el
número del resultado del test incrementa, esto
se llama el valor S/P.
Por ejemplo, una vaca con un valor S/P de 0.25 (lo cual
es el valor limite recomendado por el fabricante del
test para ser llamada positiva), la posibilidad que
esta vaca si tenga Johnes es de 1:16. Si el valor S/P
se incrementa a 0.50, la posibilidad de infección
se incrementa a 1:43. Estos números se llaman
los "valores de posibilidad"
Collins uso los valores de posibilidad para desarrollar
un formato de decisiones. Solo las vacas con resultados
de ELISA positivo o fuertemente positivo de descartan
del hato. Estas son las vacas afectadas con mayor severidad.
También son las que tienen mayor posibilidad
de desarrollar la enfermedad clínica y de eliminar
grandes cantidades del organismo en la leche y la materia
fecal. Esto hace que sea esencial el removerlas del
hato lo más pronto posible, para evitar la transmisión
de la enfermedad.
Las vacas con resultados "positivo leve,"
o "sospechosas", ( ELISA bajo), tienen un
manejo distinto. A pesar que estas vacas se quedan en
el hato, ellas deben manejarse con cuidado, si los valores
S/P aumentan durante la siguiente lactancia, se deberán
obligatoriamente descartar. (Para información
sobre los detalles de cómo tomar decisiones de
manejo basado en los valores de S/P, favor refiérase
a: "Como usar la estrategia nueva de decisiones
de la enfermedad de Johnes en la página 44
Los resultados son prometedores. Cortesía de
Mike Collins, University of Wisconsin
La gráfica a la izquierda muestra los resultados
iniciales del test de Johnes en la lechería de
Mark Breunig en Sheboygan Falls, Wis. A pesar que 121
vacas de las 400 salieron positivas, los valores S/P
revelaron que solo 29 eran "fuertemente positivas"
y deberían descartarse al final de la presente
lactancia.
El programa de decisión ha creado orden en medio
de una situación caótica, para el productor
lechero, Mark Breunig de Sheboygan Falls, Wis., su hato
es uno de los 10 que se incluyeron en la prueba de Breunig,
el piensa que la enfermedad de Johne’s entro a
su hato comercial de Holsteins cuando este creció
de 50 a 400 vacas en 1995.
A pesar que todas las vacas de su hato se han chequeado
para la enfermedad de Johnes durante cada uno de los
últimos tres años, este productor dice,
el sistema de la rata de posibilidades me ha ayudado
a poder entender los resultados de los exámenes
y me ha ayudado a tomar mejores decisiones.
Breunig dice: "Antes, cuando solo se sabía
si el resultado era positivo o negativo, era muy difícil
saber que hacer" "probablemente descartamos
más vacas de las que necesitábamos, antes
de tener este sistema porque no teníamos una
manera de hacer prioridades basados en los resultados
positivos"
La gráfica en la página 42, muestra los
resultados del test y las decisiones de manejo en el
hato de 400 vacas de Breunig, Cuando se incluyo inicialmente
en la prueba. Al principio del estudio, se hizo examen
a todas las vacas, sin importar el estado de lactancia.
Cerca de una tercera parte del hato (121 vacas) mostraron
un valor de ELISA S/P de 0.25 o mayor pero solamente
29 mostraron resultados "fuertemente positivo"
y estas fueron descartadas al final de sus lactancias.
Hoy en día, Breunig usa sus registros en su programa
de computadora para generar listas, regularmente, de
las vacas por encima de los 200 días en leche
y les toma muestra de sangre para la prueba de ELISA
en grupos de 50 vacas al mismo tiempo. Breunig reporta:
"Cada vez que hacemos este muestreo tenemos un
menor numero de "positivos fuertes" y no hemos
tenido una sola vaca con signos clínicos de la
enfermedad de Johnes durante hace más de un año".
Al otro lado del estado, los Menns están teniendo
experiencias con triunfos similares. Hoy en día,
están ordeñando solamente dos vacas positivas
y seis sospechosas. " Las dos vacas positivas están
en buena condición corporal, de buena apariencia
y dando buena cantidad de leche. Nos alegra poder ordeñarlas
durante algunos meses más" nos dice Jackie,
pero en caso que cualquier cosa cambie en esas dos vacas,
nosotros sabemos porque y entonces las descartamos.
Esta es una de las ventajas de este programa, Los productores
saben que vacas tienen que descartar inmediatamente
y pueden con confianza dejar otras vacas con resultados
positivos y ordeñarlas durante más tiempo.
Breunig dice que una ayuda muy grande para mantener
a todos informados es el identificar a cada vaca de
acuerdo a su estado de Johnes. Breunig utiliza tiras
plásticas de uso eléctrico de diferentes
colores agarradas de las orejeras. De esta manera los
empleados saben que las vacas sospechosas deben parir
en un corral separado y deben descartar el calostro
de estas vacas y si ven una de las vacas "fuerte
positivo" en calor, no la inseminan.
El manejo básico se sigue necesitando
Collins reporta que el uso del criterio de ELISA no
reemplaza los otros pasos básicos de manejo que
se requieren para parar la transmisión de la
enfermedad de Johnes, los cuales incluyen:
* Remover prontamente el becerro de la vaca.
* Alimentar 4 cuartos de calostro de alta calidad (o
reemplazador de calostro de alta calidad) durante las
primeras seis horas de vida.
* Alimentar leche pasteurizada o lacto reemplazador
antes del destete.
* Buena higiene en el manejo de las terneras lo cual
incluye agua y comida libre de contaminación
fecal.
Esto es solamente otra herramienta para que los productores
la utilicen contra la enfermedad de Johnes. Collins
dice: El test perfecto para esta enfermedad todavía
no existe o es demasiado costoso y se demora mucho y
no es práctico". "Pero esta estrategia,
cuantitativa, puede ayudar a que los productores tomen
las mejores decisiones posibles durante el tiempo que
siguen trabajando para eliminar la enfermedad.
Para Breunig, la combinación de los esfuerzos
escrupulosos de manejo y las decisiones de descarte
basadas en una mejor información le van a ayudar
a manejar su lechería de una manera económica
a la vez que sigue trabajando para lograr su meta de
estar certificado como hato libre de Johnes. Breunig
espera con ansiedad el día que pueda ser más
estricto en el descarte por diferentes razones, como:
conteo de células somáticas altas o cojeras
y que no tenga que descartar vacas por la enfermedad
de Johnes nunca más.
Breunig adiciona: "Ahora yo compro vacas solamente
de hatos certificados como libres de la enfermedad de
Johnes y voy a estar muy feliz cuando yo pueda adicionarle
ese valor a mis propias vacas.
Como productores de ganado registrado, los Menns saben
que la erradicación de Johnes es esencial para
el éxito en el futuro.
"No nos da pena admitir que tenemos esta enfermedad
en nuestro hato y que estamos trabajando para eliminarla"
dice Harvey. No vale la pena el esconderse de esta enfermedad
y esto no significa que su manejo sea malo si usted
la tiene en su hato lo que importa es lo que usted haga
al respecto.
Cuando los Menns’ supieron que tenían la
enfermedad de Johnes en el hato, ellos sabían
que estaban en un cuello de botella crítico.
" O nos vamos a quebrar y se acaba el negocio o
de alguna manera saldremos de este problema" dice
Jackie. "Escogimos salir del problema. Sin este
tipo de programa yo no sé si hubiéramos
podido salir del problema."
Maureen Hanson es un escritor libre de La Porte City,
Iowa.