El material idóneo
a utilizar como cama depende de las instalaciones
y alojamientos, disponibilidad y coste del mismo
y futuro manejo del estiércol. Por ello,
uno debe cuestionarse como se deben manejar las
camas en vez de que cama es mejor. Una regla común
para minimizar las mamitis en el rebaño,
independientemente del material utilizado como cama,
es que el recuento bacteriano en estas últimas
se mantenga en un nivel bajo, cuanto más
bajo mejor.
Relación entre el tipo de camas y el crecimiento
de bacterias.
La facilidad con que las bacterias que provocan mamitis
se multiplican en los diferentes tipos de camas es muy
diferente entre las camas de material inorgánico
(arena, carbonato, ..) y orgánico (paja, serrín,
papel, ...).
Todas las camas de material orgánico proporcionan
nutrientes para las bacterias. En que cuantía
y conque disponibilidad varía considerablemente.
En general, el papel tiene menos que la paja o serrín.
El serrín o la viruta de maderas duras tiene
mas que el serrín de pino ( el aceite de pino
tiende a reducir el crecimiento bacteriano en el serrín).
El tamaño de la partícula del material
de la cama es otro factor que tiene una influencia importante
en el crecimiento bacteriano (Tabla 1). El material
de cama cortado finamente o en polvo favorece un crecimiento
bacteriano más rápido que el material
mas largo. Este efecto es más acusado si el material
empleado es rico en nutrientes disponibles para las
bacterias ( cascarilla de avena, tallos de maíz).
Tabla 1. Recuento de bacterias en varios tipos de material
de cama y tamaño de partícula antes de utilizarla
y tras 24 horas de incubación.
Tamaño
de partícula
(grande)
(media)
(fina)
cuf/ml
Paja
0 h.
462
933
1.400
24 h.
43.000.000
45.000.000
99.000.000
Cascarilla
de Girasol
0 h.
100
11.700
23.200
24 h.
37.000.000
37.000.000
93.000.000
Viruta de madera
0 h.
0
0
0
24 h.
33.200
40.000
90.000
Viruta de madera
blanda
0 h.
0
20
20
24 h.
0
100.800
300.000
Serrín
de madera
0 h.
110
930
1.160
24 h.
200
1.200
23.000
cfu = unidades formadores
de colonias
Valores de referencia de
recuento de bacterias en las camas
Una cama nueva y limpia
debería tener menos de 5000 unidades formadoras
de colonias por gramo (cfu/gr de MS) e, independientemente
del tipo de cama y manejo que se realice, no debería
rebasar en ningún momento 1.000.000 cfu/gr.
La cama puede parecer relativamente sucia y
contaminada o limpia y seca, pero no se puede aventurar
el nš de bacterias existentes sin realizar un análisis
adecuado. Dar un valor concreto a una apreciación
subjetiva es, a menudo, una eficaz manera de convencer
al ganadero para cambiar el manejo de las camas.
Las pequeñas partículas de cama mezcladas
con orina, leche y heces en ambientes cálidos,
húmedos y escasamente ventilados pueden albergar
millones de patógenos potencialmente causantes
de mamitis. Hogan et al., (1989) han demostrado
la relación lineal existente entre incidencia
de mamitis clínica durante la lactación
y recuento de bacterias Gram. Negativas en las camas.
Causas de los elevados recuentos bacterianos en las camas y posibles acciones
Para multiplicarse, las bacterias necesitan humedad,
nutrientes y un pH favorable. En la práctica,
la adición de estiércol es el factor que
más contribuye a un rápido crecimiento
bacteriano en las camas. Por ello, todo lo que reduzca
la contaminación con estiércol reduce
el crecimiento bacteriano en las camas.
Cuando se manejan las camas se debe considerar los siguientes
aspectos:
Densidad animal – Mayor concentración de
vacas significa mas estiércol y orina. (La densidad
elevada provoca un aumento de uso de los cubículos
y favorece que las vacas se tumben en los pasillos y
que permanezcan menos tiempo tumbadas, aumentando el
stress general y/o comprometiendo los cascos.
Nutrición – Las vacas de alta producción
tienen mayores ingestiones de una ración más
densa, por ello producen un estiércol con más
nutrientes y más contaminante, al igual que las
vacas con acidosis subclínica.
Limpieza de cubículos – Se debe eliminar
la cama sucia de los cubículos, al menos, en
cada ordeño. En experiencias que comparan rebaños
con RCS bajo (<200.000) con rebaños con RCS
alto (>300.000) se ha observado que en los primeros
se limpian los cubículos 2,2 veces / día
y en los segundos 1,6 veces / día.
Limpieza de pasillos – Cuanto más frecuente,
mejor. Se deben limpiar los pasillos, al menos, en cada
ordeño. Las patas sucias con estiércol
ensucian las camas y la ubre al tumbarse las vacas.
Humedad – Teniendo en cuenta que las bacterias
necesitan humedad, cualquier factor que la reduzca en
la cama reduce el crecimiento bacteriano. Una buena
ventilación ayuda a reducir la humedad.
Almacenamiento de la cama – Debe guardarse el
material de la cama seco y limpio. La humedad favorece
la multiplicación bacteriana en el material de
cama antes de usarlo.
Clima – Aunque es un elemento no controlable,
se debe estar atento a su efecto sobre el crecimiento
bacteriano e intensificar el manejo de la cama cuando
éste sea favorable a dicho crecimiento (calor,
humedad).
Frecuencia de encamado – Las camas orgánicas
se deben renovar, al menos, cada dos días (una
vez al día en condiciones de elevada temperatura
y/o densidad animal) y las de arena cada 5 – 7
días.
Como se deben encamar los cubículos
El objetivo debe ser mantener el recuento bacteriano
por debajo de 1 millón de cfu/ml en la parte
posterior del cubículo, zona del cubículo
en contacto con la ubre. Cuando se utiliza cama orgánica,
una rutina adecuada para conseguir este objetivo puede
ser:
∑ Eliminar toda la cama usada de la mitad posterior
del cubículo diariamente y remplazarla con cama
limpia.
∑ No mover la cama de la mitad delantera del cubículo
para la posterior.
∑ Si existen colchones de goma, añadir
una pequeña cantidad de cama limpia (0,5 Kg por
cubículo) cada día, asegurándose
de que la cama mas limpia y seca quede en la parte posterior
del cubículo.
∑ Una vez por semana, eliminar toda la cama del
cubículo.
En camas de arena, colocar la arena limpia en la superficie,
manteniendo el nivel de arena ligeramente por encima
del borde posterior del cubículo. No es recomendable
remover la arena ya que esta práctica favorece
la contaminación de la superficie de la cama.
Una práctica común y equivocada al encamar
es depositar una gran cantidad de cama en la frente
del cubículo con la idéa de que la vaca
lo vaya esparciendo hacia atrás con las patas
o que pueda moverla el operario de delante hacia atrás
cuando limpia el cubículo, facilitando de este
modo su trabajo. Sin embargo, aunque la cama de la parte
anterior del cubículo parezca limpia puede estar
muy contaminada. La tabla 2 muestra el recuento bacteriano
de la cama de la parte anterior, media y posterior del
cubículo en rebaños que la manejaban acumulando
la cama limpia en la frente del cubículo, para
posteriormente y en dias sucesivos reemplazar la cama
sucia de la parte posterior.
Tabla 2. Recuento bacteriano según zonas del
cubículo en dos rebaños que almacenan
cama en la frente del cubículo.
Granja
TIPO CAMA
FRENTE CUBÍCULO
MEDIO CUBÍCULO
POSTERIOR CUBÍCULO
(cfu/ml)
A
Cascarilla de avena
3.850.000
9.925.000
27.275.000
B
Paja cortada
690.000
19.000.000
41.000.000
Como se puede saber el grado de contaminación
Se recogen pequeños puñados representativos
(50 gr aproximadamente) de la parte posterior de la
cama de un nš suficiente de cubículos (25 % o
25 cubículos, el valor mayor) y se colocan en
una bolsa de plástico; al finalizar la recogida,
se cierra herméticamente la bolsa y se introduce
en otra bolsa nevera y se guarda en el refrigerador
o congelador hasta su envío al laboratorio. Al
enviarla al laboratorio debe empaquetarse con varios
acumuladores de frió.
El recuento de aerobios mesófilos, estreptococos
y coliformes aporta una valiosa información sobre
el grado de contaminación de las camas.
Como se puede saber si la cama está bien manejada
Se recoge una muestra representativa de las camas (mitad
posterior del cubículo) justo antes de realizar
la renovación de la misma. Posteriormente, se
envía la muestra para analizar al laboratorio
tal como se ha descrito; si la muestra tiene más
de 1 millón de bacterias, se deben seguir los
siguientes pasos:
1. Hacer un muestreo y analizar el material usado como
cama antes de su utilización para ver su grado
de contaminación inicial (recoger 25 puñados
de diferentes zonas).
2. Después de encamar, recoger una muestra cada
24 horas hasta que se encame de nuevo.
3. Almacenar las muestras congeladas hasta su envío
al laboratorio, acondicionadas tal como se ha descrito
anteriormente.
Con los resultados de estos análisis se podrá
conocer si el manejo actual de la cama es adecuado y
cual es la frecuencia óptima de encamado para
mantener el recuento por debajo de 1 millón de
bacterias/ gr de MS. Es preciso adaptar el manejo de
las camas, teniendo en cuenta el efecto del clima, densidad
animal, alimentación, etc., sobre la velocidad
del crecimiento bacteriano.
Bibliografía
Hogan, J.S. et al. 1989. Bacterial counts in bedding
materials used on nine comercial dairies. J. Dairy Sci.
72: 250-258.
Smith, K.L. and Hogan, J.S.2000. Bedding´s contribution
to mastitis in dairy cows. Dairy Housing and Equipment
Systems.NRAES-129:265-270.