
Mamitis en rumiantes lecheros: revisión etiológica
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Las mamitis siguen siendo una de las principales causas de pérdidas económicas en rumiantes lecheros y no se presentan igual en cabras, ovejas y vacas ni en cuadros clínicos y subclínicos. En Analítica Veterinaria hemos realizado estudios etiológicos independientes en ganado caprino, ovino y bovino lechero, a partir de decenas de miles de muestras remitidas por veterinarios de toda España, para ofrecer una visión amplia y práctica de los agentes implicados. Estos datos ayudan a priorizar qué buscar en el laboratorio y qué medidas aplicar en la explotación.
En caprino lechero, los estafilococos coagulasa negativos son los agentes más frecuentes en mamitis subclínicas, seguidos de micoplasmas, enterobacterias y Staphylococcus aureus. En los casos clínicos, los micoplasmas responsables de Agalaxia Contagiosa pasan a ser protagonistas, y patógenos minoritarios como Mannheimia/Pasteurella, Trueperella pyogenes o Corynebacterium pseudotuberculosis muestran una gran capacidad para provocar cuadros agudos. Esto subraya la necesidad de no limitarse a los “patógenos clásicos” cuando se investigan brotes de mamitis clínicas en cabras.
En el ovino lechero se observa un patrón parecido: los estafilococos dominan la fase subclínica, mientras que en mamitis clínicas destacan Mycoplasma spp, S. aureus, Mannheimia/Pasteurella y Pseudomonas. La elevada implicación de micoplasmas confirma la importancia de la Agalaxia Contagiosa como problema mamario en ovejas, y la presencia de patógenos ambientales de alta agresividad invita a revisar a fondo el manejo del ordeño, la higiene y los puntos críticos de contaminación.
En vacuno lechero, los estafilococos y las Streptococcaceae son muy frecuentes en mamitis subclínicas, pero en las clínicas ganan peso las enterobacterias y algunas especies minoritarias como Prototheca, Arcanobacterium pyogenes, levaduras y mohos. Aunque su prevalencia global sea baja, su índice de “patogenicidad clínica” es alto, lo que significa que tienden a aparecer en los casos más graves. Esto refuerza la idea de que, además de los patógenos contagiosos, hay que vigilar de cerca las fuentes ambientales y los fallos de higiene.
De forma transversal a las tres especies, los estudios ponen de manifiesto dos mensajes clave: una gran parte de las mamitis subclínicas se deben a patógenos contagiosos, y muchos de los cuadros clínicos más severos están causados por agentes minoritarios que pueden pasarse por alto si solo se muestrean animales según recuento celular. Por ello recomendamos seleccionar cuidadosamente los animales a muestrear en subclínicas, incluir siempre casos clínicos en el diagnóstico y considerar la búsqueda específica de micoplasmas y otros patógenos “menos habituales” cuando la situación lo sugiera.
En Analítica Veterinaria ponemos a disposición de veterinarios y ganaderos los estudios completos de mamitis en caprino, ovino y bovino, junto con recomendaciones de muestreo y diagnóstico, para ayudar a diseñar programas de control adaptados a cada especie y sistema productivo. Si gestionas explotaciones lecheras y quieres profundizar en la etiología de las mamitis de tu granja, podemos ayudarte a interpretar estos datos y a trasladarlos a un plan de actuación concreto.

